Los vecinos de Virtus representarán este viernes la leyenda de la Santa Compaña y recorrerán las calles del pueblo ataviados con túnicas con capuchas, alumbrándose con antorchas y portando un ataúd en un evento que aúna misterio, tradición y cultura popular. La iniciativa se organizó por primera vez el pasado año y en esta ocasión se pone en marcha un proyecto más ambicioso, con mayor participación, un recorrido más largo y distintas escenificaciones.

Recogimiento, misterio y tradición son tres palabras que describen la celebración de la Noche de Ánimas, esa en la que los vivos tratan de facilitar a los muertos el tránsito a la vida eterna alumbrándose con velas y haciendo sonar las campanas.  Una fiesta que tiene su origen en la tradición celta de Samhain y que ya el año pasado se celebró en Virtus gracias a la implicación de los vecinos, que colocaron velas en sus casas y participaron en una procesión que recorrió el pueblo bajo la única luz de las antorchas. Todo emulando la leyenda de la Santa Compaña: una tenebrosa procesión de almas en pena que tiene su origen en la celebración celta.

Este viernes 31 de octubre, a partir de las 20:00 horas, este pequeño pueblo de Valdebezana volverá a acoger esta tradición, en este caso con un proyecto más ambicioso, mayor participación y un recorrido más largo que partirá de la pequeña ermita situada en la pista que cruza el bosque para caminar hasta el núcleo poblacional y terminar el recorrido en la bolera cubierta, ambientada especialmente para la ocasión. En función del tiempo, la comitiva podría acercarse también hasta la zona de los siete eremitorios que existen en el pueblo.

Gran parte de los participantes irán ataviados con túnicas con capuchas y portarán antorchas como en la leyenda de la Santa Compaña, una de las variantes de la tradición celta que se está recuperando en distintos lugares de la península ibérica. La procesión de Virtus porteará un ataúd con una persona dentro, un elemento tétrico habitual en esta leyenda.  Para los promotores del evento, la puesta en marcha de esta iniciativa pretende recuperar tradiciones y leyendas propias que han ido desapareciendo a medida que celebraciones llegadas de otros lugares lejanos se han impuesto. “Pensamos que Halloween es una celebración americana moderna, pero en realidad tiene su origen en Europa hace más de dos mil años, cuando los pueblos celtas despedían el año coincidiendo con el final de nuestro mes de octubre. Lo que hacían era cubrirse con cabezas de animales y pieles pensando que así podían ahuyentar a los espíritus, pues se tenía la creencia de que, durante esa noche, estos atravesaban la barrera que separa a vivos y muertos”, explica David González, vecino y gran conocedor de la historia y tradiciones de la zona. Desde la asociación La Escuela Virtuosa animan a vecinos y visitantes a sumarse a esta celebración acudiendo disfrazados y decorando sus casas con velas y detalles tenebrosos.