Una jornada de puertas abiertas celebrada ayer sábado puso el broche final a los actos de inauguración del nuevo cuartel de la Guardia Civil de Villasana de Mena. Cerca de 240 vecinos y visitantes participaron en la actividad, que les permitió recorrer las instalaciones acompañados por los agentes destinados en el puesto.

La comandante del acuartelamiento, María Andrés , recibió a los asistentes junto a varios miembros del Cuerpo. La visita comenzó con una exposición fotográfica que recordaba el antiguo cuartel, construido en 1944 y demolido para levantar el actual edificio, inaugurado el pasado 17 de octubre por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska .

A continuación, los visitantes recorrieron las distintas dependencias del nuevo edificio: el vestíbulo, el área de atención al ciudadano, la sala de espera, una sala polivalente y varios despachos. El recorrido concluyó en el patio de armas, desde donde se pudo apreciar el conjunto arquitectónico, de dos plantas y uso residencial, que dispone de dos viviendas por nivel .

La jornada del sábado dio continuidad a la visita escolar organizada el día anterior, en la que participaron más de 300 estudiantes de los centros educativos de Villasana: unos 220 del colegio y un centenar del instituto. Los alumnos conocieron de cerca el trabajo que realizan las distintas especialidades de la Guardia Civil, que mostraron sus vehículos y equipos en una completa exhibición.

En la actividad tomaron parte efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) , del Servicio Cinológico , del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) y del Grupo de Desactivación de Explosivos (Gedex) , además de patrullas de Seguridad Ciudadana y del Subsector de Tráfico de Burgos. Los estudiantes pudieron conversar con los agentes, conocer sus funciones en materia de seguridad, medio ambiente, asistencia en carretera o detección de explosivos, y resolver sus dudas sobre el funcionamiento de cada unidad.

La presencia de la Guardia Civil en el Valle de Mena se remonta a la segunda mitad del siglo XIX. El primer destacamento se ubicó en el núcleo central de Villasana, en la margen izquierda del río, justo al cruzar el puente del Sindicato. En 1889 , fue trasladado a un edificio de tres plantas en la calle del Medio, número 36, donde permaneció hasta 1944. Ese año se inauguró un nuevo acuartelamiento en un terreno cedido tres años antes por el Ayuntamiento.

Además, en 1926 , un rico propietario de la localidad costeó la construcción de una casa-cuartel en Artieta , que durante décadas albergó a los agentes del puesto. Este inmueble, de dos plantas, que hace tiempo dejó de funcionar como tal, contaba con siete pabellones para guardias casados , una sala para oficiales, un armero y un despacho para el comandante del puesto.