Entre el día 21 de abril y el 11 de mayo de 2025, con autorización de la Junta de Castilla y León, tendrá lugar la campaña de excavaciones en Cueva Palomera y Cueva de Kaite, dos de las principales cavidades arqueológicas del Complejo Kárstico de Ojo Guareña. El equipo está codirigido por Ana Isabel Ortega Martínez (Real Academia Burgense de Historia y Bellas Artes, Institución Fernán González) y Marco Vidal Cordasco (Grupo I+D+i EvoAdapta de la Universidad de Cantabria) y cuenta con la colaboración de especialistas de distintas universidades españolas.
La mayoría de las entradas a la red principal del complejo (Palomera, Dolencias, Huesos, Cornejo, Cuatro Pisos, San Bernabé, Moro, La Mina, Torcona y Villallana) cuentan con diferentes yacimientos arqueológicos, destacando especialmente Cueva Palomera. De las restantes cavidades de importancia que no conectan con la red principal, destacan por sus yacimientos la Cueva de Kaite, Cubía, Covaneria y la Cueva del Prado Vargas, aparte de muchas otras de menor tamaño distribuidas por todo el karst.
En Cueva Kaite, el actual proyecto de investigación comenzó en el año 2023, y durante las dos campañas previas, realizadas gracias a las subvenciones de la Diputación Provincial de Burgos y del Ayuntamiento de la Merindad de Sotoscueva, así como de un proyecto Juan de la Cierva del investigador Marco Vidal-Cordasco, se centró en las excavaciones del portalón de entrada de Kaite. Se intervino en una ocupación neandertal, confirmada por tres dataciones de hace más de 40.000 años, con herramientas en sílex, en las que predominan las lascas de muy reducidas dimensiones, las raederas y denticulados. También se han recuperado herramientas talladas en hueso. En 2025, gracias al apoyo de la Fundación Palarq, se ha realizado un análisis de traceología y de paleoproteómica en buena parte de los restos óseos. Los restos faunísticos también están aportando información relevante sobre las estrategias de subsistencia de las poblaciones humanas y de los ecosistemas que habitaron. También se ha podido confirmar que dos muestras de carbones superficiales correspondían a principios del siglo VII, lo que concuerda con la cronología visigoda de varios restos de la Cueva de San Bernabé y de Cueva Cornejo (Ortega et al., 2021b).
En cuanto a Cueva Palomera, se trata de un antiguo sumidero del arroyo de Villamartín, previo al actual de la Sima Dolencias (Ortega y Martín, 2023); es el acceso habitual y más cómodo a la red principal de Ojo Guareña que, con sus más de 112 km topografiados, alberga multitud de yacimientos en su interior: zonas de hábitat, santuarios con arte rupestre, lugares sepulcrales y otros que indican su frecuentación habitual en diversos periodos, desde el Paleolítico Medio hasta la Edad Media. Los más conocidos, que cuentan con numerosas publicaciones, algunas en revistas internacionales especializadas, son la Sala de las Pinturas, la Sala de La Fuente y la Sala y Galerías de las Huellas (Gómez-Barrera et al., 2000, 2003; Ortega et al., 2020, 2021a, 2021b; González-Rabanal et al., 2023).
En la entrada de Cueva Palomera, tuvo lugar una excavación, en 1970, dirigida por María Soledad Corchón, de la Universidad de Salamanca, que buscaba los niveles paleolíticos correspondientes al grupo humano que realizó las pinturas de dicha cronología, en el interior de la cavidad. Tras alcanzar una profundidad de 4,50 m seguían apareciendo niveles con cerámicas, pero se abandonó la excavación, se entregaron los restos al Museo de Burgos y nunca se publicaron los resultados (Ortega y Martín, 1986). Varias décadas después, las prospecciones de resistividad eléctrica efectuadas en la entrada y Rampa de Palomera, revelaron la existencia de rellenos terrígenos en ese sector que podrían alcanzar hasta 15 m de profundidad (Bermejo et al., 2016).
En la Rampa de Palomera, unos 50 m más hacia el interior de esa primera cata, en 2016, bajo la dirección de Ana Isabel Ortega, se reavivaron dos frentes de una zanja natural provocada en los sedimentos arqueológicos por antiguas escorrentías, permitiendo conocer la estratigrafía de sus primeros 3 metros y obtener una serie de dataciones que se remontaban hasta hace unos 6.850 años, en el Neolítico antiguo (Ortega et al., 2021b). Muy cerca de allí, a una altura ligeramente mayor, existen retazos colgados de una brecha sellada por una concreción en la que observan algunos restos fósiles de oso.
Campaña de 2025
En la campaña del presente año, a desarrollar entre los días 21 de abril al 11 de mayo, aparte de continuar con la excavación en el portalón de la Cueva de Kaite, se iniciará una nueva excavación en Cueva Palomera, junto a los perfiles estratigráficos muestreados en 2016 en la Rampa de Palomera, algo que ya se intentó hacer el pasado año, aunque se tuvo que desistir en el último momento. A finales de 2024 concedieron el proyecto Gr. 10787 Shifting the human role in ecosystems: impact biodiversity erosion on the Late Pleistocene and Early Holocene human populations in northern Iberia. Con este proyecto y con la nueva convocatoria de 2025 de ayudas a la investigación arqueológica convocada por la Diputación de Burgos y con participación del Ayuntamiento de la Merindad de Sotoscueva, aún sin resolver, se espera sufragar los costes de la campaña de excavación en ambas cavidades, pues el objetivo último es analizar las adaptaciones humanas ante los cambios ambientales del Pleistoceno superior y del Holoceno.
En la Cueva de Kaite, también se realizarán dataciones OSL que permitan mejorar la información obtenida en esas cronologías con el C14, así como análisis que permitan confirmar las especies botánicas que estaban presentes en el entorno mientras la cavidad era frecuentada por los neandertales.
Otro de los objetivos es continuar transfiriendo el conocimiento adquirido con las nuevas campañas de excavación al equipo de guías turísticos de Ojo Guareña coordinado por Clara López San Vicente. Además, se continuará con la grabación de recorridos virtuales en fotografía y video en 360º de los yacimientos arqueológicos que, por su fragilidad y dificultades de acceso, no pueden ser incluidos en las visitas turísticas que ahora se concentran en la Cueva-ermita de San Tirso y de San Bernabé y en Cueva Palomera. De momento se ha finalizado ya el relativo a la Sala de las Pinturas y se está montando el correspondiente a las Galerías de las Huellas.
El miércoles 23 de abril tendrá lugar una Jornada de Puertas Abiertas en la campaña de Cueva Palomera, que será coordinada por el equipo de guías turísticos del Ayuntamiento de la Merindad de Sotoscueva.
Equipo de Investigación
El equipo está codirigido por Ana Isabel Ortega Martínez (Real Academia Burgense de Historia y Bellas Artes, Institución Fernán González) y Marco Vidal Cordasco (Grupo I+D+i EvoAdapta de la Universidad de Cantabria) y cuenta con diferentes especialistas del Grupo I+D+i EvoAdapta de la Universidad de Cantabria, Universidad de Valladolid, Universidad del País Vasco, Universidad Isabel I de Castilla, Universidad de Oviedo, Universidad Complutense de Madrid y CIEMAT. Colaboran el equipo de guías de Ojo Guareña, la Sociedad Española de Espeleología y Ciencias del Karst y la Asociación Espeleofoto.




