Esta ha sido la tercera ocasión que se han podido ver iglesias del municipio que normalmente se encuentran cerradas al público, ya que en jornadas anteriores se abrieron las de Torme, Fresnedo, Barruso, Bocos, Escaño, Escanduso, Tubilla y Cigüenza.
Estas jornadas organizadas por las Parroquias de la Merindad de Castilla la Vieja, de la mamo del sacerdote Luis Renedo, con la colaboración del Ayuntamiento de Villarcayo, son una oportunidad para conocer el rico patrimonio que poseen las iglesias del municipio. También cuentan con la colaboración de voluntarios que son los encargados abrir los templos y atender a las visitas, explicar su historia y contenido
Iglesia de San Juan Bautista de Campo
El edificio es un sencillo templo románico de nave única con portada cobijada bajo pórtico y un ábside cuadrado que es fruto de una moderna reconstrucción en piedra de sillería. La portada posee dos arquivoltas de arco de medio punto sobre columnas que están culminadas en dos capiteles vegetales. Junto a la portada, la decoración de bastos tacos es el único elemento ornamental exterior del edificio.
En su interior, destaca el sagrario, una bella obra renacentista atribuida al taller de la Haya y al policromador Juan de Cea, que con mucho esmero y detalle narra la historia de la Eucaristía, desde el Antiguo al Nuevo Testamento y procede de la iglesia monasterial de san Salvador de Oña.
Al lado del sagrario se encuentran san Juan Bautista, vestido con piel de camello y el cordero a sus pies, titular del templo parroquial y santa Centola, que en la antigüedad tuvo una ermita en la localidad.
Aunque de imprecisa cronología, hay que destacar la pila de agua bendita situada en el interior de la portada, decorada con anillos y bolas en los ángulos.
Iglesia de San Miguel Arcángel de la Quintana de Rueda
Encima del arco de la entrada del templo parroquial una inscripción indica que “se reedificó esta iglesia en el año 1898”. El templo es de sillarejo, reservando las piedras de sillería para el arco de entrada y las esquinas del edificio.
La Iglesia consta de 4 tramos, separados por arcos fajones, incluido el presbiterio. El primer tramo está cubierto con bóveda de cañón, mientras los otros tres poseen bóveda de arista.
En su interior, unos deteriorados pero bellos lienzos se encuentran en el retablo de la izquierda, del siglo XVI, tras la imagen de san Antón. En la parte superior un Calvario y en la parte inferior la Virgen María, custodiada por los santos Pedro y Pablo. Los bajorrelieves que posee el retablo son la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, la oración de Jesús en el huerto de los Olivos, el lavatorio de los pies y la Última Cena.
Enfrente de dicho retablo se encuentra otro con un santo Obispo y dos imágenes de la Virgen María.
El retablo mayor es neoclásico en su conjunto y custodia en su hornacina principal la imagen del arcángel san Miguel. Corona la obra un Cristo crucificado sobre la ciudad de Jerusalén.
Iglesia de San Román Mártir en Mozares
El templo consta de dos naves, la principal que alberga el retablo con el titular del templo, San Román, y la lateral que cobija un retablo de la Virgen y da acceso a la sacristía.
Posee un coro bajo de poca altura y al lado derecho de éste se ubica la pila bautismal, que posee una cruz grabada en la delantera.
En la entrada al templo se dispone la pila de agua bendita. Conserva la policromía roja y azul en sus acanalados renacentistas y está levantada sobre un fuste abalaustrado.
Cerca del presbiterio, en el lado izquierdo se conserva una lápida tardomedieval con el escudo de Cristóbal Rueda Salazar. Aunque no haya referencias de sus armas nobiliarias también está enterrada su esposa Juliana de Porres. El retablo de la derecha dedicado a la Virgen es obra barroca. El retablo principal es neoclásico, aunque la imagen del titular es una talla barroca.
Templo parroquial de San Martín Obispo en Villacomparada
La iglesia de Villacomparada de Rueda es románica aunque con el paso de los siglos ha sufrido diversas transformaciones. Lo más reseñable es su ábside semicircular culminación de la única nave del templo.
El ábside está culminado con una bóveda de horno, aunque el resto de la nave se cubre con bóveda de medio cañón.
Al lado izquierdo está la capilla funeraria de los Rueda con un retablo dedicado a la Virgen del Carmen.
El retablo principal es prechurrigeresco con columnas salomónicas con vides y de remate dos figuras de ángeles en sus extremos. En el centro está el titular, el Obispo san Martín, custodiado por san Juan bautista y otro santo, que no es posible identificar al no poseer los atributos. Es curiosa la pila bautismal cuadrada, de una sola pieza y sin ninguna decoración.
En el exterior, el ábside se divide por contrafuertes que terminan en columnas con capiteles. La decoración de los capiteles es igual que en el interior. Los canecillos son lisos y una franja de ajedrezado recorre el extrados.






