Mozares continuó su viaje por tiempos pasados en una nueva edición de las Jornadas de Trilla.
La jornada de sábado destacó la actuación del grupo de Ruente, Las Pandereteras y la actuación del grupo de danzas tradicionales castellanas de Villarcayo. También abrió sus puertas el museo etnográfico, este año con nueva temática. Y a las siete de la tarde se puso en marcha la máquina que revolucionó la cosecha del grano definitivamente. La trilladora mecánica, una máquina vistosa y ruidosa que llama mucho la atención y lleva siendo desde hace años la estrella mecánica de esta jornada.
Pero el plato fuerte fue el domingo. Después de la misa se celebró la jornada de Trilla, comenzado con la siega a mano en la finca, donde se ataron las gavillas con vencejos, y después de cargarlo en el carro tirado de bueyes se acarreó hasta la era, allí se esparció la hacina y se comenzó la trilla tradicional con trillo de piedras tirado de pareja de bueyes hasta conseguir moler la paja y separar la paja del trigo. Después la bielda de la parva con beldadora manual y la novedad de este año, una limpiadora-seleccionadora de cereal manual.
Además, durante todo el fin de semana los visitantes distrutaron de la exposición de maquinaria antigua y del bar donde se pudiueron degustar los productos tradicionales del cerdo.




