Una nueva vía ferrata ya se encuentra abierta en Las Merindades para disfrute de los amantes del deporte de aventuras, después de la que se inauguró en Villarcayo hace tres años, ahora ya se encuentra abierta al público la vía ferrata de Tobera, en el término municipal de Frías.

Esta nueva infraestructura turística se ha realizado gracias al Plan de Turismo Sostenible en Destino Garoña proyectado para municipios del entorno de la central nuclear que está dotado con 2,8 millones de euros de fondos NextGeneration de la Unión Europea. Una de las actuaciones de este Plan era construir 4 vías ferratas entre las que se encuentra la de Frías, además de otras 3 en el entorno de Oña y Pancorbo ahora en construcción.

Para desplazarnos hasta el inicio de esta nueva instalación deportiva podemos acceder a pie desde Tobera siguiendo el agradable Paseo del Molinar, o en vehículo por la carretera BU-504 hasta llegar a alguno de los dos aparcamientos situados junto a la Ermita de Santa María de la Hoz. Si optamos por dejar el vehículo en estos aparcamientos, deberemos cruzar con precaución la carretera y el puente. Seguidamente continuaremos por el sendero girando a la derecha, siguiendo el curso del río Molinar aguas arriba. A unos 200 metros encontraremos el inicio de la vía ferrata antes de llegar a la carretera.

Esta vía ferrata, de dificultad K3 (moderada), es perfecta para quienes buscan una aventura vibrante y llena de acción, sin llegar a los extremos más exigentes. Es una opción accesible, sin embargo a lo largo del recorrido los aventureros se enfrentarán a secciones que pondrán a prueba su habilidad, equilibrio y resistencia, con la exigencia de estar alerta en todo momento.

Desde el inicio, la emoción se hace presente con desafíos como el Paso del Tablón de 4 metros de largo, que obliga a afinar cada movimiento, seguido de una impresionante “Escadena” de 18 metros que nos eleva literalmente a otro nivel. Allí se puede decidir entre tomar una vía de escape o lanzarse de lleno a lo mejor del recorrido. El trayecto continúa con un Puente Tibetano de 18 metros seguido por una larga travesía de grapas que conduce hasta un emocionante Puente Colgante de 17 metros de longitud.

Toca remontar por la cresta hasta superar un Puente de Balancines de 13 metros y un segundo Puente Mono también de 13 metros antes de coronar la cima. Todo el recorrido se desarrolla en un entorno espectacular, rodeado de densa vegetación, bosques vibrantes y un paisaje cargado de historia y belleza natural. Se trata de una cita obligada para los amantes de los deportes de aventura.

Equipamiento obligatorio
Los usuarios de estas instalaciones deben levar un equipo obligatorio que se compone de casco, Arnés, disipador para vías ferratas (absorbedor de energía o placa disipadora y mosquetones tipo K) y cabo de anclaje o de descanso con mosquetón de gran abertura. También es recomendable llevar calzado de montaña, guantes y agua, cuerda dinámica, descendedor y botiquín