La comarca de Las Merindades figura en el Proyecto de Presupuestos Generales de la Junta de Castilla y León para 2026 con una previsión de inversión directa de 2.688.649 euros. Esta cantidad forma parte de un plan plurianual que contempla un total de 13,6 millones de euros para la zona entre 2025 y 2028, con el foco puesto en la mejora de infraestructuras rurales, sanitarias y de comunicación vial.
Entre las actuaciones más destacadas para el ejercicio 2026 se encuentran:
- El refuerzo del firme en la carretera CL-629, en el tramo que va desde la BU-554 en Villasana de Mena hasta el límite con el País Vasco, en la localidad de El Berrón, con una dotación de 1,5 millones de euros.
- La ejecución de infraestructuras rurales asociadas a la concentración parcelaria en la Merindad de Montija, con una inversión de 755.616 euros.
En el ámbito sanitario, está previsto el inicio del desarrollo del nuevo centro de salud en el Valle de Mena, con una primera asignación de 33.033 euros en 2026. No obstante, la mayor parte de la inversión sanitaria, que supera los 3,5 millones de euros, queda reservada para ejercicios posteriores, a partir de 2028.
Asimismo, el proyecto incluye partidas de 200.000 euros para la mejora del firme de la carretera BU-551, entre Medina de Pomar y La Cerca, y otros 200.000 euros para actuaciones en la carretera BU-550, que conecta Trespaderne con el Valle de Mena.
Aunque el plan inversor proyectado para Las Merindades es ambicioso, su ejecución efectiva está en entredicho. Más del 26 % del presupuesto total aún no ha sido distribuido por ejercicios, lo que deja margen a futuras modificaciones o retrasos. Además, el propio presupuesto de 2026 enfrenta un obstáculo de fondo: es muy probable que no llegue a ser aprobado.
Las elecciones autonómicas en Castilla y León están convocadas para el 15 de marzo de 2026, y la disolución de las Cortes está prevista para mediados de enero. Con un plazo tan ajustado, todo indica que el proyecto presupuestario no podrá completar su tramitación parlamentaria, lo que supondría su decaida automática. Será, por tanto, responsabilidad de la nueva Junta resultante de los comicios volver a presentar y negociar un nuevo presupuesto para ese ejercicio.



