Este mes de septiembre se celebrará la IV Recreación Carlista con charlas, conferencias, exposiciones, desfiles y por supuesto distintas recreaciones de las batallas.

Entre 1833 y 1840 se desarrolló la primera Guerra Carlista, una guerra civil entre los carlistas, partidarios del régimen absolutista del infante Carlos María Isidro de Borbón, que era hermano del recién fallecido Fernando VII de Borbón, y los isabelinos, defensores de Isabel II, hija de Felipe VII y de la regente María Cristina de Borbón.

El infante Carlos había sido heredero del trono durante casi todo el reinado del su hermano Fernando VII, ya que éste no había tenido descendencia, sin embargo el nuevo matrimonio del rey y el embarazo de la reina cambian la posibilidad de sucesión, ya que en marzo de 1830 el rey Fernando VII publica la Pragmática Sanción acordada por su padre el rey Carlos IV, en la que deja sin efecto la exclusión de la sucesión femenina al trono y se restablece así el derecho sucesorio tradicional castellano, según el cual podían ascender al trono las hijas del rey difunto en caso de morir sin hijos varones.

Cuando Fernando VII murió en 1833, Isabel fue proclamada reina bajo la regencia de su madre, María Cristina de Borbón. Pero el infante Carlos no reconoció a Isabel como princesa de Asturias y emitió el manifiesto de Abrantes el 1 de octubre en el que declaraba su ascensión al trono con el nombre de Carlos V, comenzando así la primera Guerra Carlista.

Asedio Carlista del 18 de septiembre de 1834
Lo ocurrido en Villarcayo durante la primera Guerra Carlista, se encuadra en el contexto de las llamadas “expediciones Carlistas” desde las Provincias y Navarra hacia la meseta con el fin de extender la revuelta realista a otros territorios. A las seis y media de la mañana del 18 de Septiembre, una partida de unos 3.000 carlistas dirigidos por Castor Andéchaga, Sopelana, Ibarrolilla y Mazarrasa, se presentan en Villarcayo. Las fuerzas de la villa eran los Urbanos y una patrulla del regimiento 15 de infantería de línea, mandado por don Francisco Tapia. Entre los defensores conocemos al urbano Francisco Cuesta que informará el día 19 sobre lo ocurrido en su municipio al comandante militar de Medina de Pomar.

Los asaltantes entraron en la villa por la calle de San Roque, de hecho los primeros actos de la recreación son las luchas al final de esta calle. Fueron recibidos a tiros desde las casas y desde el ayuntamiento (Se vino abajo el reloj). Uno de esos primeros disparos alcanzó al general Sopelana en el Pecho, según la tradición, en la propia calle San Roque.

Los isabelinos de Villarcayo fueron instados a rendirse por dos veces en nombre del general rebelde Uranga. Tras la segunda solicitud los carlistas dieron fuego a las casas desde las que se les disparaba. Lamentablemente, este acto acabó con la mayor parte del patrimonio monumental por lo que queda poco de tiempos anteriores al año 1834, como algunas casonas blasonadas y las Torres del Reloj y del Corregimiento. Los Facciosos incendiaron 45 casas de las calles Nueva, Real, Ancha, Horno, Carreruela, Rincón y Plaza Mayor.

Llegan los refuerzos
Las unidades del Brigadier Fermín Iriarte que era Comandante General de Santander y Encartaciones, llegan a las 21:00 h o 21:30h. a Villasana de Mena y se les informa de la situación en Villarcayo. Tras un pequeño descanso sale con la 1ª brigada a las 22:00h. Los carlistas se replegaron hacia Cigüenza y Villarcayo fue dejado a su suerte tras diecisiete horas de lucha y saqueo.

El Brigadier Iriarte y el brigadier Aznar, que comandaban un batallón de carabineros, el batallón provincial de Granada, la compañía de cazadores de Segovia y un apoyo de 43 jinetes del regimiento de la Reina (Aprox. 900 hombres) llegan a Villarcayo a la una de la madrugada del día 19. Iriarte no destinó sus tropas a ayudar a la población y, formando en columnas de ataque y destacando unidades de guerrilla, se dirigió río Nela arriba hasta Cigüenza donde se encontraban atrincherados los partidarios de Don Carlos. Allí las tropas isabelinas cargaron a la bayoneta con gritos de “Viva la reina” y “Viva Isabel”.

Tras la refriega, fuentes de la época documentaron el botín del incidente de Cigüenza: Los documentos de la Junta Rebelde de Castilla, dos baúles llenos de papeles (sin describir), correspondencia del intitulado Brigadier Andéchaga, cartuchos y fusiles, 18 mulas, multitud de raciones de carne y vino. Además liberaron a los 12 urbanos de Villarcayo prisioneros.

El parte de bajas refiere 20 carlistas muertos, numerosos heridos y la captura del capitán faccioso Fernando Zorrillo que será fusilado al día siguiente. Se destaca la muerte del ayudante mayor de Castor Andéchaga, mientras que las bajas isabelinas, según Iriarte, fueron 3 heridos, uno de ellos un capitán.

Iriarte informa a Medina de Pomar el 19 de su victoria y de que los carlistas se retiran por las alturas hacia Soncillo donde presume que bajen por Quisicedo hacia Espinosa de los Monteros. En sucesivos partes publicados en la Gaceta de Madrid se puede intuir los movimientos de las partidas carlistas en Las Merindades en esas fechas.

Villarcayo poseía desde el 5 de marzo de 1712 el título de Muy Noble y Muy Leal. El 1 de julio de 1723 también le fue otorgada el título de Fidelísima y por estos hechos, según decreto de 3 de julio de 1843 se le otorgó el título de Heroica.

Posteriormente 26 de enero de 1906 se le otorgó al Ayuntamiento de Villarcayo el tratamiento de Excelencia.

Cómo Surgió la recreación en Villarcayo
Estefanía López Barcina, que entonces no era concejala, realizó junto a otros vecinos de la Villa un curso organizado por la Asociación de Comercio de Villarcayo, de donde partió la idea de crear alguna actividad para promocionar y atraer turismo a la Villa. Después de una serie de ideas se propuso conmemorar tanto el Asedio Carlista que destruyó Villarcayo el 18 de septiembre de 1834, así como la concesión de la capitalidad el 30 de agosto de 1560, dos hechos trascendentales en dos épocas diferentes que transformaron Villarcayo.

La primera edición se realizó en 2019, en agosto se representó la concesión de la Capitalidad de las Merindades y en septiembre la Recreación del Asedio Carlista. Para ello, el Ayuntamiento de Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja, junto con el equipo de trabajo, contactó con José Maria Tuduri, cineasta y estudioso de las Guerras Carlistas, para que les guiara en la organización de la recreación. Esta primera edición fue todo un éxito que sorprendió a locales y visitantes. Además, movilizó a decenas de voluntarios de Villarcayo que participaron en los actos de la propia recreación y en la atención a los recreadores que llegaron de distintas zonas de la geografía española.

En los años 2020 y 2021 no se celebró. La pandemia impidió que ambos eventos se celebrasen durante estos dos años, retomándose en la segunda edición el 2022 gracias a la inestimable ayuda de la Asociación Batalla de Vitoria 1808, el Ayuntamiento de Villarcayo de MCV y la Asociación Quincena Histórica de Villarcayo, que organizaron la nueva edición para dar continuidad al evento.

A partir del año 2024 ambos eventos se alternan anualmente, en palabras de Estefanía López, concejala de cultura, “el futuro es intentar instaurar la tradición de conmemorar nuestra historia a largo plazo, alternando en años la representación de la concesión de la Capitalidad y la recreación del Asedio Carlista”. El año pasado se celebraba la representación de la Capitalidad y este año es el turno de la IV edición del Asedio Carlista.