Durante el pasado mes de diciembre se instalaron las nuevas vidrieras que componen la primera fase de un proyecto que contempla la instalación de otras 6 en una segunda fase que previsiblemente podamos admirar en la primera mitad de este año.
El vidriero Enrique Barrio instaló durante el pasado mes de diciembre las 7 nuevas vidrieras que componen la primera fase del proyecto de la parroquia que contempla la colocación de las 13 vidrieras que faltaban para que la iglesia estuviera completa. Las 7 nuevas vidrieras ya se encuentran instaladas en la parte superior de la capilla y su temática son las Bienaventuranzas, también está la figura de San Pablo en una de ellas y el escudo de la Cofradía en otra. Mientras que las 6 vidrieras restantes de la segunda fase estarán dedicadas a la vida de San Roque, pero también estará la figura de San Pedro y el escudo de Villarcayo.
Los trabajos comenzaron en septiembre de 2024 con la medición de las ventanas y la intención de inaugurarlas en Semana Santa, sin embargo los trabajos se han demorado unos meses por la dificultad para conseguir algunos de los vidrios, como los rojos, naranjas o algunos azules, que Enrique Barrio ha comprado en la fábrica alemana Lamberts.
El artista, de reconocido prestigio, que se encuentra realizado el proyecto es el burgalés Enrique Barrio, maestro vidriero que ha colaborado en la restauración y recreación de varias vidrieras en la catedral de Burgos, al que desde la parroquia están muy agradecidos por su profesionalidad y estar dispuesto afrontar este reto de gran dificultad, al estar hechas en cemento un material poco usual en este tipo de trabajos, pero también de gran valor.
Enrique Barrio, nos ha contado el proceso de fabricación de las vidrieras, en el que uno de sus mayores retos ha sido integrar la nueva obra con las vidrieras existentes, siguiendo siempre las mismas pautas en proporciones de hormigón y vidrio, colores, regulación de la luz y sobre todo el “vocabulario de la vidriera”, es decir que exprese su significado en unos términos similares a las existentes.
El proceso de fabricación se realiza con una técnica de hace más de un siglo, primero la composición se diseña en papel a tamaño real y sobre él se pegan los vidrios que previamente se han tallado a mano. Posteriormente se vierte el hormigón armado cubriendo los vidrios que más adelante se sacan a la luz mediante cepillado.
La primera fase del proyecto ha tenido un coste de 46.738 euros y el coste total asciende a los 89.872 euros, que por una parte provienen de la propia parroquia, sobre todo de donativos, y por otra parte llega del convenio firmado entre la Cofradía y el Ayuntamiento. Sin embargo aún se necesita ayuda para poder terminar el proyecto y serán necesarios más donativos de los feligreses para que la iglesia de Villarcayo quede terminada por completo después de décadas inconclusa.




