Más de 500 personas se concentraron en Espinosa de los Monteros para mostrar el rechazo al proyecto eólico “Briesa” que prevé la instalación de un gran parque eólico en la zona.

En total, se han recopilado en la jornada unas 400 alegaciones, que en los próximos días serán registradas en los diferentes ayuntamientos de la comarca afectados por la iniciativa. Durante la manifestación, que se desarrolló a partir de las 12:00 h, se corearon lemas como “Renovables sí, pero no así”, reflejando el sentir de un movimiento ciudadano que no se opone a la transición energética, pero sí a un modelo de implantación que concentra infraestructuras en territorios rurales ya sobrecargados. Espinosa y el conjunto de Las Merindades llevan décadas soportando un número elevado de parques eólicos, y Burgos es hoy la provincia con mayor número de aerogeneradores de toda España, situación que amenaza con extenderse aún más con proyectos como el de Briesa.

La protesta contó también con el respaldo de diferentes organizaciones y colectivos de otras comarcas burgalesas y con Colectivos Vivos desde Cantabria, así como de personas afectadas por proyectos similares en la provincia. Con su presencia quisieron mostrar su solidaridad con Las Merindades y su rechazo a una “invasión” que pone en riesgo el equilibrio ambiental, paisajístico, social y cultural del territorio.

La Plataforma en Defensa de Las Merindades reafirma su compromiso de seguir trabajando por una planificación energética justa y sostenible, que no sacrifique a las zonas rurales ni a sus habitantes, y agradece la participación y apoyo recibido en esta jornada reivindicativa.

El proyecto “Briesa” contempla la construcción de 18 aerogeneradores de gran tamaño y una amplia red de infraestructuras de evacuación eléctrica, que afectarían de manera directa a varias localidades de Las Merindades y continuando hasta las puertas de Santander en Cantabria.

La Plataforma recuerda que Espinosa de los Monteros y toda la comarca de Las Merindades ya soportan, desde hace décadas, una elevada concentración de infraestructuras eólicas y energéticas que han contribuido de forma notable a la descarbonización de la sociedad. Sin embargo, advierte de que la presión acumulada sobre el territorio es ya insostenible, comprometiendo su equilibrio ambiental, paisajístico, cultural y social.

Por ello, se reclama una planificación más justa y racional de la transición energética, que priorice la instalación de nuevos parques eólicos en espacios menos presionados, con menor valor natural y con menor impacto social y ambiental. Solo así será posible avanzar en la lucha contra el cambio climático sin sacrificar la biodiversidad, el paisaje ni la calidad de vida de las comarcas rurales que ya han hecho un esfuerzo notable en esta materia.

Desde la Plataforma se insiste en que la transición energética debe construirse sobre criterios de equidad territorial, justicia ambiental y respeto al medio rural, escuchando la voz de los vecinos y defendiendo el valioso patrimonio de Las Merindades.