Espinosa de los Monteros se ha convertido en uno de los destinos preferidos para los amantes de la naturaleza, el turismo rural y turismo activo.

Durante todo el verano ha recibido multitud de visitantes que se han acercado para recorrer sus senderos y disfrutar de un entorno único, donde cada ruta se adapta al nivel y las preferencias de quien la recorre: familias con niños, caminantes tranquilos, senderistas o montañeros en busca de aventura.

La oferta es muy amplia, con infinidad de caminos y posibilidades. Sin embargo, tres rutas han sido las más realizadas este verano por su atractivo y diversidad.

La Senda del Lobo Bobo: Un Paseo de Cuento para Familias
Este recorrido circular, de apenas 2 kilómetros, es perfecto para quienes viajan con niños. A lo largo de la senda, esculturas de madera y piedra recrean la leyenda del Lobo Bobo, un personaje que lejos de ser temible nos enseña a respetar la naturaleza y valorar la amistad.

Cada figura se convierte en una sorpresa, invitando a detenerse, imaginar y jugar. Así, los más pequeños disfrutan del paseo como si se adentraran en un cuento al aire libre. El entorno natural y la cercanía a tradiciones como la Romería de la Virgen de las Nieves completan una experiencia que combina diversión, cultura y contacto directo con el paisaje.

La Ruta del Estraperlo: Un recorrido con Historia
De dificultad baja y muy agradable, la Ruta del Estraperlo parte de Espinosa de los Monteros y transcurre junto al río Trueba ofreciendo un espectáculo natural hasta llegar al pueblo de Las Machorras.

Este sendero nos transporta a una época pasada, a tiempos de posguerra donde los habitantes de la zona lo utilizaban para realizar el contrabando de harinas hacia tierras cántabras, una actividad que se convirtió en una forma de resistencia y supervivencia.

El sonido de los pájaros, el murmullo del agua y el olor a naturaleza te acompañarán durante toda la ruta donde a medida que avanzas te encontrarás con prados verdes donde pastan vacas, ovejas o cabras. Y si estás atento quizás puedas encontrarte con fauna local como ciervos y corzos y diversas aves rapaces.

La densa vegetación de ribera, con álamos, abedules y sauces te proporcionaran sombra y frescor muy agradecido en verano, y para orientarse, basta con seguir las marcas blancas y naranjas, que indican el recorrido.

Ascenso al Pico Castro Valnera: El Gran Reto Montañero
Con 1.718 metros de altitud, el Castro Valnera es la cima más alta de Las Merindades y la ruta preferida por los más aventureros. Se trata de un recorrido exigente, con desniveles y terreno rocoso, que requiere experiencia y buena forma física.

La recompensa está en la cumbre: unas vistas impresionantes que en días claros permiten contemplar incluso el mar Cantábrico. A los pies, los verdes prados, bosques y cabañas pasiegas dibujan un paisaje que parece salido de un cuadro.

Una Invitación a Descubrir Espinosa
Estas tres son solo una muestra de lo mucho que Espinosa de los Monteros puede ofrecer. Cada visitante puede elegir su ruta en función de su edad, su preparación física o el tipo de experiencia que busque: un paseo con niños, un recorrido cargado de historia o la emoción de alcanzar una gran cumbre.

En la oficina de turismo de Espinosa de los Monteros están disponibles planos detallados de éstas y muchas otras rutas, pensados para que cada viajero encuentre el camino que mejor se adapte a él.

La Ruta del Estraperlo parte de Espinosa de los Monteros y transcurre junto al Trueba ofreciendo un espectáculo natural hasta llegar a Las Machorras.
Con 1.718 metros de altitud, el Castro Valnera es la cima más alta de Las Merindades y la ruta preferida por los más aventureros.