El atleta de Villalalín recorrió la Vía Verde desde el Túnel de la Engaña hasta Burgos para recaudar fondos a favor de los enfermos de ELA.
Santos Llamosas partió desde la boca del túnel de La Engaña, comienzo de la Vía Verde en la Merindad de Valdeporres, a las 6 de la tarde del día 1 de agosto con una temperatura ideal para comenzar este reto, 18 grados. No salió sólo, estuvo acompañado, durante unos kilómetros por un solidario amigo.
En Puentedey se le unieron más caminantes que le acompañaron hasta Escaño, donde fue recibido por todos sus vecinos con aplausos y un botellín de agua. A Villarcayo llegó pasadas las 10 de la noche y por Medina de Pomar justo a las 12 de la noche. La temperatura seguía siendo ideal para caminar y seguir ruta, 17 grados. Manuel Pérez Palacios, le sirvió de apoyo y le acompañó en bicicleta desde Brizuela y en Medina de Pomar se despidieron hasta el día siguiente.
Santos continuó ruta en solitario durante toda la noche, pasando por Moneo, Nofuentes, Trespaderne, el desfiladero de La Oradada y sus túneles dirección Oña. El amanecer le pilló, justo antes de llegar a Poza de la Sal. Comenta Santos que por la noche, justo antes de amanecer pasó frío.
El despertar del día 2 continuaba el tiempo ideal para seguir caminando hasta la sede del ELACyl. La noche fue tranquila, transcurrió sin sobresaltos, algún jabalí a lo lejos, corzos cruzando delante de él y algún que otro zorro curioso preguntándose qué hacía por sus dominios. La luna en creciente ayudó bastante con su tenue resplandor a caminar sin tener que usar el frontal de la linterna, a excepción de los túneles.
Manuel se volvió a reunir con él por la mañana en Peñahorada y le acompañó en bicicleta, haciendo las necesarias labores de intendencia, hasta la sede del ELACyL, en la calle Claustrillas de Burgos. Pasaron por Villaverde Peñahorada, Sotopalacios, Quintanilla de Vivar, Sotragero y Villarmero donde acaba la Vía Verde, justo un poco antes de entrar en el polígono de Villalonquejar. En ningún momento Santos Llamosas, bajó el ritmo de casi 6km. a la hora.
Al llegar a la sede de ELACyL, en la calle Claustrillas fueron recibidos por Carlos Olivares y un grupo de simpatizantes por la causa. Después de las protocolarias fotos y entregar el donativo recogido por los vecinos de Escaño se despidieron de las BUENAS Y SOLIDARIAS GENTES de esta asociación que tanto hace por los enfermos y familiares de esta DURÍSIMA ENFERMEDAD que es el ELA.
El reto siguiente aún no está escrito en la agenda de SANTOS LLAMOSAS pero seguro, tanto a Santos como a Manuel les volveremos a encontrar por algún camino perdido de nuestra bella geografía.





