Alrededor de cien personas se han concentrado este domingo 2 de noviembre frente a la entrada del Monte Santiago en el municipio de Berberana, en la comarca de las Merindades del norte de Burgos, en un acto convocado por la asociación Losa Natural y la plataforma vecinal Horrela Ez Valdegovia-Gaubea.

En la concentración se protestaba por la amenaza que supone la macro-planta solar llamada Zierbana 20, el último macro-proyecto fotovoltaico presentado a trámite por la filial de la madrileña Solaria, la empresa Solaria Eguzki Sorkuntza S.L., que ocuparía unas 128 Hectáreas de tierra de uso agrícola y ganadero que actualmente están en explotación, y que afectaría a todas las personas agricultoras de Villalba de Losa y a varios de los pueblos colindante. Con una línea de evacuación que atravesaría los pueblos de Berberana y Osma, parece ser con el objetivo final de que una vez obtenidos los permisos para esta planta, en Osma solicitar la construcción de una subestación eléctrica y una línea de alta tensión con la que conseguirían el acceso a la red eléctrica.

Esto supondría el fin para muchas personas agricultoras de la zona, y un cambio total en estos pueblos a los que se les impondría una industrialización forzada de sus tierras, con las consiguientes consecuencias nefastas para el medio rural, el medio ambiente y la economía de la zona, basada en el sector primario y el turismo.

Las personas vecinas alegan además una total desprotección por las instituciones y los políticos que parecen favorecer a las empresas que construyen estos macro-proyectos fotovoltaicos y eólicos, ya que no podemos olvidar que están a la espera de la decisión de la administración sobre la implantación de un macro-parque eólico en el Valle de Losa, el proyecto Ventura.

¿Sera casualidad que estos proyectos sean lanzados en los territorios con un índice alto de despoblación? Losa Natural, Horrela Ez Vadegovia y el pueblo lo tienen claro, no están dispuestos a sacrificar sus tierras para que estas empresas lleven a cabo estos ecocidios de los cuales las instituciones están siendo cómplices, seguirán presentando alegaciones y luchando en la defensa del territorio.