Nicolás de Régules Cano nace el 10 de septiembre de 1826 en Quintanilla Sopeña, Merindad de Montija, hijo de María Rita Cano y Leonardo de Régules. Fue un destacado militar del ejército Mexicano, con el que participó en las guerras de Reforma y de la Intervención Francesa. En 1866 fue gobernador del estado de Michoacán. Al triunfo de la rebelión de Porfirio Díaz, salvó la vida al presidente Sebastián Lerdo de Tejada, rescatándolo de los porfiristas y embarcándolo a Estados Unidos. Falleció en la ciudad de México el 9 de enero de 1895.

Su carrera militar comienza a los 15 años en la Escuela de Caballería de Segovia, inscrito por sus padres. Allí obtendría los conocimientos y habilidades en el uso de las armas, así como de las estrategias para el manejo de la tropa en la batalla, y que honrosamente ejerciera posteriormente en tierras mexicanas. En la prestigiosa academia segoviana, también adquirió los principios de disciplina, honor y dignidad militar, que le inspiraron durante toda su vida.
Por sus ideas liberales tuvo que salir de España llegando a México en 1846, procedente de La Habana, a la edad de 20 años, donde se incorporó al Ejercito Mexicano con el grado de Capitán de Caballería. En 1858, cuando tenía 32 años de edad se casó con María de la Soledad Solórzano Ayala (1844-1884).


Como resultado de sus actos de heroísmo al frente de sus tropas, El General Nicolás Régules fue alcanzando los más altos honores y grados militares hasta recibir de manos del señor presidente de México, Benito Juárez, el de General de División (1865) y el de Jefe del Ejército del Centro, antes de cumplir los cuarenta años de edad. Fue un hombre de mucha importancia militar y política en una etapa difícil de la historia de México: la Revolución de Ayutla (1855), la de la Reforma (1858) y la Intervención Francesa (1862).
Entre otros episodios importantes, salvó la vida al Presidente Sebastián Lerdo de Tejada rescatándolo de los porfiristas y embarcándolo a Estados Unidos. En la Revolución de Ayutla participó en la campaña de Michoacán bajo las órdenes del General Epitacio Huerta, después de lo cual fue ascendido a comandante de escuadrón.


También en la Guerra de Reforma, en la Batalla de Silao el 10 de agosto de 1860, tuvo una intervención decisiva al lado del General Jesús González Ortega, quien le otorgó el grado de General de Brigada por méritos de guerra y participó en la batalla de Calpulalpan. Un hecho especialmente valeroso y lleno de dignidad, es que quedando sitiados los republicanos en Puebla en 1863, donde estaba Régules al mando de la 3ª Brigada, entre otras proezas, él y sus hombres hicieron una salida el 14 de mayo para traer harina de un depósito que estaba junto a la línea enemiga y lo consiguieron. Se opuso osadamente a la rendición. Posiblemente escapó antes de caer prisionero ya que no aparece en las listas de jefes y oficiales que tomaron los franceses.


El 11 de abril de 1865 derrotó a las fuerzas francesas en la batalla de Tacámbaro, donde ocurrió el hecho más memorable y heroico del General de Las Merindades. Cuando se preparaba para tomar Tacámbaro, que estaba en poder de los belgas, estos colocaron a su esposa e hijos, que estaban prisioneros, frente a las trincheras para tratar de disuadir al general; pero este, por el contrario, avanzo con mayor fuerza, salvó a su familia, derrotó a sus enemigos y tomó un gran número de prisioneros que esperaban ser fusilados. Regules, sin embargo, reprimió todo impulso de venganza y los traslado a un lugar seguro en Zirandaro.


Fue gobernador del estado de Michoacán (1866) y se retiró del servicio activo en 1882. Murió el 9 de enero de 1895 en la ciudad de México y fue inhumado en el Panteón del Tepeyac, en la Villa de Guadalupe. En 1909 se nombró un municipio del estado de Michoacán Cojumatlán de Régules, en honor del general. El aniversario de su nacimiento se celebra todos los años el día 10 de septiembre en Tacámbaro, Michoacán, donde asiste la familia de Régules para honrarlo junto con las autoridades civiles y el pueblo entero.
En su pueblo natal hay una fuente construida en 1869 en la que se puede leer lo siguiente: “Construida a espensas de D. Nicolás y D. Feliciano de Regules. Naturales de este pueblo he hijos de D. Leonardo Regules y María Cano. Año 1869”.