La Concentración de Coches Clásicos, celebrada el pasado 30 de agosto en la Plaza Sancho García, marcó un nuevo hito al alcanzar los 150 vehículos inscritos, el máximo previsto, y sumar además numerosos clásicos que se acercaron a la villa sin inscripción para disfrutar de este espectáculo.
La jornada arrancó con la recogida de dorsales a primera hora. A lo largo del día se llevaron a cabo una serie de actividades. Una de ellas fue la visita a la empresa apícola API Espinosa, donde los asistentes descubrieron el fascinante mundo de la miel y sus procesos. A mediodía tuvo lugar una ruta teatralizada organizada por la Asociación Cuna de Monteros, llenando las calles de historia y tradición.
Tras la comida popular que reunió a todos los participantes y acompañantes, llegó uno de los momentos más esperados de la jornada: la entrega de trofeos y el sorteo de premios. El galardón al vehículo más antiguo recayó en un Mercedes 170 de 1938, propiedad de Cecilia Gómez Santos. El premio al coche mejor restaurado fue para un BMW de Javier Aduna, mientras que el reconocimiento al conductor más veterano correspondió a Manuel Fernández Agudo, también nacido en 1938. El trofeo al club con mayor representación en la concentración fue para el Club Euskadiko Citroenaren Lagunak.
Más allá de los vehículos inscritos, la cita despertó el interés de numerosos visitantes que se acercaron a disfrutar del ambiente y dejarse contagiar por la pasión por los clásicos.
La Concentración de Coches Clásicos de Espinosa de los Monteros se consolida, una edición más, como un referente imprescindible en el calendario automovilístico.


