VALLE DE TOBALINA

Este espectacular salto de agua lo forman las aguas del río Jerea y se encuentra ubicado entre las localidades de Pedrosa de Tobalina y La Orden, es uno de los lugares más visitados de la provincia durante todo el año.

La caída de 12 metros de altura de las aguas del río Jerea a su paso por la localidad de Pedrosa de Tobalina, da lugar a unos de los paisajes más bellos de toda la provincia y es una verdadera joya y orgullo del Valle de Tobalina.

Si bien durante una parte del año el agua solo cae por los extremos del lecho del río, en épocas de deshielo o de lluvias el espectáculo acuático es incomparable con todo el cauce del río ocupado por el agua, sus casi 100 metros de longitud se cubren por completo con tanta agua que producen un ruido ensordecedor que se escucha incluso desde la carretera. Es en esta época cuando el espectáculo es único y atrae a más visitantes, incluso atraídos por su belleza, hemos visto a deportistas con su kayak saltar por la cascada aprovechando la abundancia de agua en el deshielo.

El acceso a la cascada es muy sencillo ya que se encuentra en medio de la localidad y disfruta de unas magníficas instalaciones turísticas, como un mirador donde se puede admirar todo el entorno del salto de agua desde su parte superior.

Pero si lo que deseamos es verla desde abajo y observar toda la belleza del agua al caer, podemos bajar por un bonito paseo hasta la parte inferior donde hay una zona de reunión para disfrutar del baño  en verano. 

Justo al lado de la cascada se encuentra el antiguo molino harinero de la Orden, un edificio del siglo XVIII  restaurado por el Ayuntamiento gracias a varios talleres de empleo que han permitido que este edificio se encuentre ahora en perfectas condiciones.

El molino harinero de la Orden se edificó a mediados del siglo XVIII, recogía las aguas de un canal de unos 750 metros de longitud, hoy también restaurado, al lado del cual se encuentra un bonito paseo  hasta el tejado del molino. Las aguas eran recogidas en un depósito y gracias a una caída de 6 metros se producía la energía necesaria para mover las tres piedras que permitían moler el cereal.

En el año 1925, la Sociedad Hidráulica de la Orden, electrificó el molino para suministrar electricidad a las localidades de  Estramiana, Cadiñanos, La Orden, Pedrosa, Valujera, Quintana de Entrepeñas, Criales, Quintanilla la Ojada, San Pantaleón, Rio Losa, Villaluenga, San Llorente y Quincoces. En 1934 extendió su oferta hasta Trespaderne. Los antiguos generadores se pueden admirar restaurados en el mismo lugar de entonces.


LA ORDEN – PEDROSA DE TOBALINA